La cifra lo espera a usted, no usted a la cifra.
Es lunes, 8 de la mañana. El gerente de finanzas abre un panel que ya consolidó las ventas del fin de semana desde el ERP. Nadie transcribió nada. Nadie pidió la planilla por correo. Las planillas que su equipo consolida a mano cada semana dejan de existir.